Amortiguación de extensión
La resistencia del amortiguador al extenderse. Más rebound tiende a mantener la plataforma asentada y a calmar los movimientos de carrocería — útil para la estabilidad aerodinámica y para frenar el cambio de cabeceo al pisar el freno — pero demasiado impide que el amortiguador se extienda lo bastante rápido, descargando momentáneamente el neumático e invitando a oscilaciones. Menos rebound deja que el neumático persiga la superficie a costa de una plataforma más inquieta. Equilíbralo con la amortiguación de compresión y la dureza de muelle en vez de ajustarlo de forma aislada.
Efecto por fase de curva
El rebound trasero en particular puede frenar el cambio de cabeceo hacia delante bajo frenada, lo que tiende a añadir estabilidad de frenada.
El control del rebound mantiene la plataforma — y con ella el balance aerodinámico — más estable bajo carga sostenida.
Síntomas y tendencias
Esto describe tendencias, no reglas.
El coche se siente desconectado u oscila tras los pianos
Demasiado rebound en ese extremo es el sospechoso habitual — el neumático se mantiene despegado del asfalto mientras el amortiguador se recupera.
Verifícalo en pista antes de comprometerte con un cambio.